fbpx

El feedback tiene que doler, y creo que está bien

Les quiero contar que hoy lanzamos “Al Estilo Frubana: Historia de una startup” un show que para esta primera temporada tiene cinco episodios que yo considero sencillos, cortitos, y con un montón de aprendizajes. Seguramente, si se sientan a escucharlo, lo van a sentir fresquito. No es un show complejo ni tan profundo como para meterle demasiada cabeza, precisamente porque eso era lo que queríamos. 

Creo que esta es la primera vez que paso por aquí. Entonces, vale la pena que me conozcan primero. 

Yo soy Nieves Orgitano, alias Snow, y soy productora en Naranja Media desde hace dos años. 

Ahora sí, a lo que vinimos. 

Les quiero contar que hoy lanzamos “Al Estilo Frubana: Historia de una startup” un show que para esta primera temporada tiene cinco episodios que yo considero sencillos, cortitos, y con un montón de aprendizajes. Seguramente, si se sientan a escucharlo, lo van a sentir fresquito. No es un show complejo ni tan profundo como para meterle demasiada cabeza, precisamente porque eso era lo que queríamos. 

Pero si les soy sincera, construir Frubana ha sido un cuento, y además un dolor en el ego y en el síndrome del impostor que ustedes no se logran imaginar (Y que sí, incluso mientras estoy escribiendo esto, a ese monstruo lo siento como un mosquito cansón en el oído)

Empecé a construir este show hace diez meses. Y la verdad, yo estaba cagada del susto. 

La cosa es que en Naranja existen esos shows a los que consideramos “arte” y uno de esos ustedes ya lo conocen: “El Universo de Truora”. Frubana iba a entrar en esa sombrilla startapera de la que Truora ya hacía parte. Entonces, prácticamente, la vara estaba muy alta, y más cuando yo sabía que antes de que saliera Frubana al aire, la segunda temporada de Truora la estaría dando toda (Y sí que lo está. Vayan y la escuchan) 

Antes de producir y durante la producción tuve dos mentores y compañeros de trabajo increíbles: Juan Pablo Ramírez (Juanpa) y Julián Cortés (Juli). Juanpa es el productor de Truora, y Juli también tenían en sus manos un show que hace parte de esa sombrilla startapera, pero hasta que salga al aire, seguro él se los va a contar. 

En septiembre del año pasado nos sentamos y armamos algo que creíamos que tenía sentido para esta primera temporada. Juli me ayudó un montón en formalizar conceptos e ir hilando esas primeras historias, y de ahí fui construyendo los tres primeros episodios, que aunque eran bastante largos, tenían mucha “carne” y había un montón de escenas muy bien armadas. Entonces, para mí, de los cinco, solo me faltaban dos más. 

Para diciembre ya tenía esos tres primeros drafts listos. Los envié al cliente y al equipo de Naranja. 

¿El Feedback? Espantoso, horrible, y deprimente. Nada más que decir. 

En enero se me cayó todo el show. Y la verdad, yo no tenía la menor idea de qué iba a hacer en ese momento. 

Entonces, intenté re-armar esos episodios. El feedback que recibí para las siguientes cinco versiones iban de mal en peor. Me volví a sentar con Juli y con Juanpa, y nos dimos cuenta de que teníamos que prescindir de todo lo que teníamos en la cabeza. Eso fue en marzo. Y ahí me di cuenta de algo.  

Durante todo el proceso de producción, hasta marzo de este año, yo tenía en la cabeza que Frubana tenía que subir la vara de Naranja Media, y que mi referente siempre iba a ser Truora. Entonces, me agarré de ahí, y eso fue un error. Porque Truora es Truora y Frubana es Frubana, y no había forma alguna de que lo que funcionó y sigue funcionando para Truora, fuera a funcionar para Frubana. 

Lo que hice fue soltarme de ahí y construir algo que tuviera todo el sentido del mundo para este show. Escuché el tape que teníamos de más de 25 entrevistas, y encontré que el encanto de la historia de esta empresa no estaba en cómo nació y qué pasó después. El encanto estaba en escenas y momentos muy específicos, como un almuerzo en un restaurante italiano, o la entrada a un bar de mala muerte en california. Ahí se me ocurrió que de pronto podíamos contar esta historia a partir de esas escenas y esos “highlights” que hacen a Frubana una empresa tan particular. 

De ahí para delante, esa vaina fluyó como ustedes no se imaginan. Para inicios de mayo ya tenía los cinco episodios listos…y hoy estamos lanzando. 

A lo que vengo con todo esto, es que nosotros los creativos, los podcasteros, y los audiovisuales, no nos podemos dar tanto palo cuando nos dan palo con feedback ácido y difícil de digerir. Lo mismo pasa cuando terminamos haciendo 5, 7 o 10 versiones de un mismo producto. El feedback tiene que doler, y creo que eso está bien. Porque lo que viene después, la verdad, vale la pena. 

Ahora sí, escúchense este show tan divino: https://link.chtbl.com/frubanagen